Esa es la pregunta más común que se escucha entre los jugadores de tenis en un torneo. Y en ese instante empezamos a pensar en el contrincante…el enemigo a vencer…y a alabar sus fortalezas si creemos que le vamos a ganar fácilmente. Lo elevamos hasta donde es creíble, y así vamos preparando el terreno para que nuestra posible victoria resulte muy “valiosa”. Si en cambio, nuestro oponente está mejor posicionado en el ranking que nosotros, nos empezamos a curar en salud, es decir, comentamos lo buen jugador que es, quién lo entrena, la experiencia y el fogueo que tiene, si es más alto, más ágil, más fuerte…también preparando el terreno para que nuestra posible derrota, resulte de alguna forma, justificada.

Les comparto una anécdota que recuerdo muy bien, porque la jugadora con la que me tocaba jugar, era nada más ni nada menos que Martina Navratilova. En ese entonces las dos teníamos18 años y jugábamos el “Virginia Slims Tour”. Esta gira se jugaba en las ciudades más importantes de Estados Unidos, y aunque hoy en día resulte difícil de entender, estaba patrocinada por una marca de cigarrillos para mujeres. Eran más largos y delgados que los regulares, y su campaña publicitaria se basaba en el largo camino que había recorrido la mujer, hasta ese momento de la historia en que se había diseñado un cigarrillo (algo muy masculino), especialmente para ella. Eran más delgados(para las delicadas manos femeninas “slims”), más largos (emulando a las mujeres de los años 20s que usaban boquillas para verse más elegantes y finas), y estaban hechos de un tabaco más suave. Su slogan era “You’ve come a longwaybaby” (“Has recorrido un largo camino”, Slogan feminista)

Regresando a mi partido con Martina, les cuento que sólo puedo compartirles que me ganó fácilmente, que no recuerdo ni siquiera cómo fue el resultado, que tampoco guardé en mi memoria la estrategia que usé, ni la ropa que llevaba puesta para la ocasión, ni siquiera la cancha en la que jugamos…En cambio, tengo grabada su imagen ( por cierto, no es rubia de nacimiento, su pelo siempre fue oscuro) sus golpes, su actitud concentrada y ganadora, como subía a la red con cada devolución de mi saque, su estilo, fuerza…Y saben por qué? Porque puse toda mi atención en ella, en su ranking, en el equipo de trabajo que la acompañaba, en el éxito que ya se le auguraba, en la mala suerte que yo había tenido de que me tocara jugar contra ella en las primeras rondas…y yo desaparecí…

Entonces…Contra quién jugué?

Mi respuesta es, contra la oponente más difícil…contra mí misma!

En tu mente tienes a tu mejor aliada, a tu más fiel amiga…juguemos con el viento a fvor!!!

 

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