LILIANA TEJEDA, LA MEXICANA QUE POTENCIO EN BUDAPEST EL DÍA MUNDIAL DEL FAIR PLAY

El pasado 19 de mayo no fue una fecha cualquiera para el deporte mundial. La Asamblea General de la ONU, a propuesta de Hungría, declaró oficialmente esa fecha como el Día Mundial del Fair Play, un gesto simbólico —y necesario— en tiempos de polarización global. Y en ese escenario de diplomacia, deporte y valores universales, una mexicana dejó huella: Liliana Tejeda.

En una gala celebrada con todo el protocolo en Budapest, organizada por el Comité Internacional del Fair Play, la presencia de Liliana no pasó desapercibida. Reconocida por su trayectoria, ética y compromiso con los principios del juego limpio, representó no sólo al país, sino al espíritu deportivo de una nación que aún lucha por visibilizar a sus mejores exponentes más allá de las canchas.

El canciller húngaro, Péter Szijjártó, fue enfático: “No es exagerado decir que Hungría ha logrado un hito mundial al conseguir que la ONU declare por unanimidad esta fecha como símbolo de unidad, pese a que el mundo vive dividido en bloques”.

Y bajo ese espíritu de concordia, Liliana Tejeda se convirtió en símbolo latinoamericano del fair play, validando lo que en México ya sabían: que su influencia va más allá del marcador. Antes de este reconocimiento internacional, su actuar en favor del deporte limpio fue honrado por autoridades locales como el edil Juan José Frangie y la directora del Comude Zapopan Alejandra Galindo , en eventos que marcaron un antes y un después en el impulso a la cultura deportiva del estado de Jalisco.

Desde Zapopan al corazón de Europa, Liliana demostró que la ética, cuando se cultiva con pasión, puede cruzar fronteras. Y que, en un mundo hambriento de referentes positivos, México también tiene voces que iluminan desde el fair play.

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