El serbio Novak Djokovic logró la corona del Master de Roma, luego de vencer al argentino Diego Schwartzman por 7-5, 6-3.

Al respecto el connotado coach argentino Fernando Dalla Fontana brinda una oportuna opinión de lo sucedido en el Foro Itálico de Roma.

FERNANDO DALLA FONTANA

De su ronco pecho…

Sabíamos que enfrentar a un número uno del mundo, prácticamente imbatible en lo que va del año, no iba a ser tarea fácil. Igualmente, nuestro “gladiador” luchó de igual a igual.

Se enfrentaron dos de las mejores devoluciones del mundo, así como los mejores reveses a dos manos.

Hubo muy buenos duelos de revés cruzado, en los que en su gran mayoría salió favorecido el “Peque”.

A Nole no le gustaban los peloteos largos a los que era llevado por Diego como táctica. Debido a esto, Novak se vio obligado a ejecutar 14 drops y jugársela con reveses paralelos, los cuales no funcionaron en su mayoría.

Gracias a esta manera de jugar, el argentino logró quebrar en dos ocasiones al serbio y ponerse 3 a 0 en el comienzo del match.

¿Por qué no supo aprovechar el par de quiebres?

Porque sus primeros saques empezaron a fallar y con el segundo, no siendo muy potente y corto, Nole empezó a meterse dentro de la cancha ejerciendo mayor presión con la devolución.

¿Que hubiera tenido que hacer en mi humilde opinión?

Tendría que haber asegurado el primer saque a media velocidad restándole iniciativa al europeo en la devolución.

Al jugar más corto el sudamericano comienza a tener problemas.

Djokovic empieza a sumar más primeros saques a mayor velocidad, y así todo empieza a cambiar a su favor, aunque el set siguió siendo parejo.

En el segundo parcial, a pesar de un quiebre al inicio a favor de Schwartzman, Nole logra desequilibrar la balanza a su favor, jugando con más agresividad, mientas que su rival perdía precisión en sus golpes.

Pienso que fue un muy buen partido, también teniendo en cuenta el desgaste físico y mental que tuvo Diego el día anterior en un maratónico partido ante el canadiense Denis Schapovalov.

“Me hace sentir orgulloso el tener a un compatriota que sea tan aguerrido y con una excelente  conducta en la cancha”, así finalizó Dalla Fontana.

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