Omar Ascención tuvo la ventaja de entrenar a un alto nivel junto a su hermano Juan, con quien este año coincidió en el Nacional de Canchas de Arcilla, en la categoría de 16 años, celebrado en las instalaciones del Privado San Javier.
El rival a vencer, de acuerdo con la siembra, era Jaime Gómez, un jugador de grandes facultades que confirmó su condición de favorito al llegar a la gran final, donde enfrentó precisamente a Omar.
El duelo, programado en el estadio principal, fue intenso y parejo. Omar supo aprovechar dos quiebres decisivos para imponerse en el marcador. Al caer el último punto, el juez de silla decretó el 6-4, 6-4 que coronó a Ascención como campeón del Nacional de Canchas de Arcilla, considerado el torneo más importante del sistema federado por diversas razones que tomaría tiempo explicar.
Hoy Omar puede decir, con orgullo, que conquistó el certamen de mayor prestigio para los tapatíos, sin olvidar que Gómez, competitivo por naturaleza, buscará la revancha en cuanto se presente la oportunidad.