El verano está por llegar y es hora de buscar academias de tenis para entrenar estas vacaciones. Antes de inscribirse,  Es importante investigar la calidad de sus servicios y su reputación en el mercado. Existen muchos centros deportivos, pero todo depende de cuales sean las metas y el presupuesto. Si la intención es salir al extranjero o desea  apantallar al vecino, sin importar que su club local tenga mejores entrenadores y  programas de verano, entonces vaya a la academia corporativa o a la de fulano de tal y las encontrara saturadas con cientos de jugadores.

Las academias comerciales son aquellas que tienen hermosas instalaciones y en sus rompe vientos  patrocinadores reconocidos. Son glamurosas, pero tenga cuidado no se deje llevar por la fachada. Frecuentemente, estas corporaciones hacen lo mismo que cualquier otra, operan recortando gastos y ofrecen salarios bajos a su personal. Contratan mano de obra barata y sacrifican la calidad del producto para obtener el mayor porcentaje de ganancias.

Tienen entrenadores inexperimentados u ofrecen intercambios a jóvenes aprendices para dividir los beneficios tributarios entre sus accionistas. Es común encontrar “tira bolas” en las canchas supervisando a los jugadores. Es decir, solamente les ponen su logotipo en los uniformes y sus gafas de sol para manejar la imagen y apantallar al cliente inexperto. Los jugadores son vistos únicamente como numero$ y los entrenamientos dejan mucho que hablar. Si desea atención personalizada requiere de un costo extra y a los verdaderos entrenadores hay que buscarlos con lupa o con frecuencia están ocupados en proyectos personales.

Las academias de nombre “famoso” son escépticas por varias razones; regularmente el mencionado personaje de la fachada nunca está u otras simplemente “presto su nombre” para la mercadotecnia y credibilidad de sus servicios. Es posible que no trabaje en cancha o se encuentre de  viaje con los mejores jugadores. En caso que tenga la fortuna de encontrarlo, solo estará entrenado con las estrellas o elegidos del grupo. Las probabilidades de que a su hijo lo evalué o le eche un ojo, son nulas.  Regularmente tomar una clase particular con ellos requiere de un costo bastante alto y no son benéficas para los jugadores que únicamente van de paso. La realidad es que en un par de horas no se puede cambiar algún aspecto técnico drásticamente.  Por ultimo también puede suceder que  el fulano nunca llegue.

 Existen también academias pequeñas con excelentes programas de muy buen nivel. Estas son benéficas para el jugador y se da la atención personaliza. Se trabaja en detalles necesarios para subir de nivel y por lo regular estas escuelas manejan un número limitado de jugadores. Los encargados se preocupan por el bienestar y progreso de sus jugadores. Las academias crean el ambiente, pero la determinación de sus jugadores “seleccionados” pone  en alto la reputación de la institución. Regularmente son administradas por excelentes profesionales que se mantienen bajo el radar trabajando fuerte.

No descarte esta opción y de paso ahorrara dinero también. Lleve al niño a jugar a nivel de mar junto con su entrenador. Busque partidos con otros jugadores, y sacará el mismo o más provecho. Es sabido que los buenos entrenadores nacionales podrían realizar un excelente trabajo independiente con un grupo pequeño o personalizado.  Para subir de juego no es necesario pagar altos precios, el secreto es saber buscar las mejores opciones para beneficio del  jugador, pero por último el deseo de mejorar debe salir del corazón del jugador.

 Tenga cuidado a la hora de escoger academia porque cabe la posibilidad que su hijo termine entrenando en la última cancha o jugando vuelta al mundo todo el verano y  corra el riesgo que  no aprenda mucho, lo confundan, o regrese  a casa peor de cómo se fue de su hogar. Haga su tarea  antes de inscribir a su hijo en la Roger Federer Tennis Academy porque no existe.

Así que estimado padre de familia, busque bien.

 

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