Golpe de Revés
Alejandro Álvarez Zenith
En los dos últimos años me ha llamado mucho la atención el desempeño de Karim Balbuena, quien ha logrado sostenerse como número uno de México en las divisiones de 10 y 12 años, lo cual no es nada fácil. Se trata de un jugador con una mente muy fuerte y con gran potencial, pero necesita que se le abran caminos para desarrollar al máximo sus capacidades.
Un ejemplo de ello es que no fue convocado al Trophy en Italia. Seguramente, junto con Llovera —que ganó todos sus partidos—, hubiera tenido posibilidades de luchar por el cetro. Esa exclusión refleja un problema más profundo: las decisiones de ese tipo no se toman desde el Consejo Directivo de la FMT.
Quienes participan y pagan inscripciones para darle vida a los torneos oficiales rara vez ven representada su voz en el medio tenístico nacional. Aquí surge una pregunta clave: ¿qué piensa el directivo responsable del tenis infantil y juvenil respecto a lo que se debe hacer con talentos como Balbuena y con otros jóvenes promesa?
La preocupación no es menor. La historia reciente de los rankings mundiales muestra que México ha tenido jugadores con potencial, pero sin un plan a largo plazo terminan desapareciendo del mapa. Y sin embargo, existe afición y “clientela” suficiente como para sostener un circuito ITF de al menos 30 etapas.
Por eso, lo primero que cabría preguntarle al responsable de menores es si conoce a Karim Balbuena y qué opinión tiene sobre el tipo de juego que desarrolla. ¿Cómo potenciarlo? ¿Qué herramientas ofrece la FMT para que su desempeño rinda más?
Ejemplos sobran. Balbuena se ganó su lugar en Puebla, a 2,175 metros sobre el nivel del mar, y de ahí viajó a competir en República Dominicana, bajo condiciones totalmente contrarias. Comprender el razonamiento detrás de estas decisiones nos daría una idea más clara de hacia dónde se dirige esta generación, que en la mayoría de los casos —salvo excepciones— sigue una ruta hacia la beca universitaria en lugar de un proyecto profesional sólido.
Vale reconocer que la FMT cuenta hoy con el calendario de competencia más importante de su historia, con puntuación ITF. Es un logro para su dirigencia. Sin embargo, en divisiones como 12 y 14 años, donde se concentra el mayor nivel competitivo en los nacionales, resulta indispensable abrir un diálogo visionario. Si seguimos haciendo lo mismo, dependeremos únicamente de “garbanzos de a libra”.
En resumen lo que buscamos es la detección temprana de talentos para ayudarlos a fin de que aprovechen con mayores fundamentos el calendario mexicano con puntos mundiales y no sean derrotados en los grados J300 y J500 en las primeras rondas.
Este espacio está abierto para que el responsable de menores tenga derecho de réplica en lo que no le parezca. Estoy seguro de que él, al igual que nosotros y los propios tenistas, quiere lo mejor para nuestro deporte. Y conviene actuar con visión, porque hoy el pádel está ganando terreno y absorbiendo parte de la clientela del tenis.