Con una mano privilegiada y golpes de trazo libre que fluyen con naturalidad, Loretta Serrano brilló con luz propia en el Atlas Chapalita y selló su consagración en el Privado San Javier, sede de las finales, que ofreció condiciones inmejorables para un cierre memorable.
Durante su camino hacia el título, Loretta superó a Itziar Palafox, Jocelyn Carrillo, María Gallina y María Regina Martínez, abriéndose paso con solidez en medio de una semana marcada por la lluvia y una cancha pesada, envuelta en una atmósfera de tonalidades intensas.
La gran final no defraudó. En un duelo de alto voltaje ante la tapatía Katherine Torres, Loretta desplegó carácter y temple para remontar un inicio adverso y llevarse la victoria por 2-6, 6-2, 7-6 (1), en un auténtico duelo de voluntades.
Con este triunfo, Loretta Serrano no solo se alzó con el trofeo, sino que se ganó el derecho de ser llamada monarca del torneo federado con mayor tradición del circuito operado por la Asociación de Tenis de Jalisco (ATJ), reafirmando su lugar entre las grandes promesas del tenis nacional.
Nota dedicada a Didier Belmont entrenador de Loretta.