19 de mayo de 2025 — En una ceremonia cargada de simbolismo y emoción, celebrada este lunes en Budapest, la esgrimista mexicana Liliana Tejeda fue distinguida con el Premio Pierre de Coubertin, uno de los galardones más prestigiosos en el ámbito deportivo internacional.
Este reconocimiento, otorgado por el Comité Internacional Fair Play, celebra no solo la excelencia atlética, sino, sobre todo, la integridad, la ética y el respeto que definen la verdadera grandeza en el deporte.
Tejeda, con apenas 28 años, no solo ha escrito su nombre con letras de oro en la historia de la esgrima nacional; hoy también lo inscribe en las páginas de la ética universal del deporte. Su elección como merecedora del premio responde a una trayectoria impecable, donde la destreza con el sable va de la mano con una conducta ejemplar tanto dentro como fuera de la pista.
El Premio Pierre de Coubertin, que lleva el nombre del visionario francés que dio vida a los Juegos Olímpicos modernos, no reconoce una medalla o un récord: honra a quienes, en momentos clave, eligen el camino del honor por encima de la victoria a toda costa. Liliana es la primera mexicana en recibir este distintivo, lo que subraya aún más la magnitud de su logro.
“Este reconocimiento es un honor que me compromete aún más a representar los valores del deporte con integridad y respeto”, expresó Tejeda visiblemente conmovida al recibir el galardón, en un discurso breve pero contundente que fue ovacionado por representantes del movimiento olímpico, líderes deportivos y colegas atletas de distintas partes del mundo.
Con esta distinción, Liliana Tejeda se suma a una constelación selecta de figuras que, más allá del rendimiento competitivo, han hecho del deporte un vehículo de humanismo y civilidad. Su nombre se asocia ahora con una causa más profunda: la defensa de los valores que le dan sentido al esfuerzo atlético en su dimensión más alta.