En el corazón vibrante de Zapopan, donde las risas infantiles se mezclan con el eco de los pasos decididos, se vivió una fiesta del cuerpo y del espíritu. La Carrera Infantil, enmarcada en el Medio Maratón de Zapopan, no fue solo un evento deportivo: fue el punto de partida simbólico de una nueva generación que aprende, practica y compite con pasión en los espacios de COMUDE Zapopan.
Bajo el cielo claro de una mañana que olía a esperanza, cientos de niñas y niños se lanzaron a la pista con la energía limpia de quien apenas comienza a entender que el movimiento también es una forma de libertad. Entre porras, abrazos y zapatillas multicolores, se tejió un ambiente de convivencia, alegría y sana competencia que trasciende la meta de llegada.
Más allá del cronómetro, este tipo de encuentros siembran valores que rara vez caben en las estadísticas: salud, disciplina, comunidad. Porque cada paso dado por esos pequeños corredores también fortalece el tejido social de Zapopan, promoviendo la unión familiar, la participación vecinal y el sentido de pertenencia en un municipio que no deja de mirar hacia adelante.
La visión del alcalde Juan José Frangie, junto con el impulso ordenado de la directora de COMUDE Zapopan, Alejandra Galindo, cobra pleno sentido cuando se considera un dato revelador: Zapopan concentra la mayor población infantil de Jalisco. Se estima que una proporción significativa de sus habitantes tiene entre cero y 14 años, una cifra que obliga —más que invita— a pensar en políticas públicas centradas en la niñez.
En tiempos complejos para el país, donde la infancia a menudo queda al margen de las agendas, Zapopan apuesta por el deporte como semilla de transformación. No es solo correr. Es crecer. Es formar ciudadanos con cuerpo sano, mente fuerte y corazón comunitario.
Porque en Zapopan, la infancia no es el futuro: es el presente que ya corre con nosotros.