El nombre de la FMT ha sido lastimado por sus afiliados, pero ahora hay quienes se cuestionan que buscaban los hampones que violaron las cerraduras del inmueble ubicado en la calle de Miguel Ángel de Quevedo.

El mobiliario es tan viejo que no se lo llevaron, es más, hay quienes dicen que dejaron cupones de descuento para la compra de computadoras.

Los mal pensados dicen que se buscaba información confidencial y que rematadores de subastas querían la silla en la que descansaron Jesús Topete, Alex Hernández, Pancho Maciel, Gastón Villegas y Toño Flores, pero tampoco porque la dejaron en su lugar y le pusieron perfume.

Los vendedores de arte alegaron que hubiera sido una gran perdida si se hubieran llevado las fotos de los presidentes, pero como no se han dado resultados no se podían rematar en el mercado negro.

Ahora solo resta que luego de una declaración en el Ministerio Publico se den a conocer las perdidas. Tal vez lo más cotoso de reparar serán las chapas de las puertas.

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