En la era Abierta del Tenis Mundial, sólo se detectan a cinco jugadores que pusieron el nombre de México al más alto nivel y que defendieron al equipo Copa Davis con valentía y aplomo. Nos referimos a Raúl Ramírez, Francisco Maciel, Jorge Lozano, Leonardo Lavalle y Luis Enrique Herrera quien un 9 de noviembre de 1992 apareció en el casillero 49 del Ranking que avala la Asociación de Tenistas Profesionales (ATP).

La historia de Herrera, quien se dejó ver como coach en el IV Abierto Juvenil Mexicano, resulta interesante desde su etapa infantil, puesto que en las canchas del Club Alemán brilló un pequeño zurdo por su talento, viveza y picardía para jugar. Por sus habilidades físicas y psicomotoras amigos cercanos le apodaron “La Araña”. Ese sobrenombre comenzó a sonar en los diarios de circulación nacional por sus triunfos y por la espectacularidad que exhibió en cada batalla que sostuvo y que como consecuencia le generó una serie de seguidores que al paso de los años lo respaldaron con el clásico “México, México, México”.

En las categorías de 14 y 16 años, sostuvo una rivalidad con Pedro Alatorre Damy, quien en el Internacional de Colombia, celebrado en Barranquilla, perdió la Final ante Goran Ivanisevic, quien fue campeón de Wimbledon en 1992.

Luis Enrique tuvo actuaciones interesantes y sorprendentes en Sudamérica a finales de la década de los 80, al llevarse contra todos los pronósticos, los internacionales de Chile, Paraguay y Argentina, ganándose desde ese momento, el respeto de exponentes de clase mundial como Alberto Mancini, quien en una temporada esplendorosa sobre canchas de arcilla, fue octavo mundial a nivel profesional en 1989.

En ese tiempo los periódicos de circulación nacional le otorgaron a Luis Enrique espacios importantes de tal forma que inversionistas se fijaron en él siendo León Hamui quien con un sentido de empresario, decidió aprovechar la conquista de challengers en Brasil para meterse de lleno a la elite de los grandes torneos.

Chiquito, pero picoso y a su vez catalogado como el jugador más rápido del circuito, ese valiente mexicano, sin ningún complejo, enfrentó al alemán Boris Becker en el partido inaugural de Wimbledon ante un lleno impresionante en la cancha central de All England Tennis Club, catalogado como la Catedral del Tenis Mundial.

Las historias de Herrera en el espinoso y competido mundo del ATP fueron innumerables pero los que saben de Tenis, tienen muy presente sus victorias sobre dos monstruos del tenis mundial: Jimmy Connors en Wimbledon y John McEnroe en Washington. Una vez más, Herrera se llevó los grandes titulares de la prensa nacional.

Tratándose de la defensa de los colores nacionales, un hecho que se le tiene que reconocer fue que nunca se rajó. Los capitanes en turno lo metían en la cueva del lobo y nunca bajó la cabeza mientras que otros similares huían por la puerta de atrás argumentando todo tipo de lesiones, lo cual fue en su momento vergonzoso.

Sobre una cancha de flexi pave en Copa Davis, Herrera se dio un agarrón de cinco sets con la figura estadounidense Brad Gilbert, pero en el primer día de las acciones le dio una clase al cañonero Jim Courier, quien pasó a la historia como bicampeón en el Abierto de Australia y Roland Garros.

Para hablar de Herrera se requieren hojas y hojas y hojas, pero no podemos pasar por alto una histórica victoria sobre España en 1995 que le tocó definir en el quinto punto sobre Alberto Berasategui y solo resta decir que fue cargado en hombros y ovacionado por más de seis mil espectadores en el Club Alemán.

En esta época resulta importante que el propio Luis Enrique, de su ronco pecho haga un balance de más de una década de una brillante carrera que fue truncada por una lesión en el hombro que le costó en ganancias, posiblemente, millones de dólares.

El campeón mexicano inicio diciendo que tiene muy presente la medalla de oro que conquistó en los Juegos Panamericanos protagonizados en Cuba en 1991 “donde escuchar el Himno Nacional al ganar el oro ha sido de lo más importante en mi carrera”

En lo personal los momentos que más disfrute como jugador profesional fue representar a mi país en los diferentes eventos como Copa Davis y Torneos Centroamericanos y Panamericanos.

Fui muy afortunado en tener una carrera exitosa y haber tenido triunfos sobre jugadores como los ya mencionados, además del brasileño Fernando Melingeni”.