LOS TENISTAS FORMADOS EN CIUDADES ALTAS: ¿QUE HACER?

GOLPE DE REVÉS

Alejandro Álvarez Zenith

Más  allá de criticar a los lobos disfrazados de genios y benefactores que han manejado al tenis mexicano a conveniencia de sus intereses, lo que se deben de hacer son propuestas encaminadas a aprovechar las herramientas con las que se cuenta para proyectar a los prospectos nacionales al éxito.

De esta forma se podrá evitar la llegada de demagogos, vende espejitos que lejos de ayudar han sido parte del empeoramiento del tenis mexicano por su falta de cultura tenística y poco conocimiento de la naturaleza del jugador nacional.

Se ha dicho una y otra vez que el problema del tenis mexicano tiene que ver con el hecho de que los clubes en volumen más importantes se construyeron en poblaciones cuya altitud supera los mil 500 metros sobre el nivel del mar y en ciudades importantes se supera los dos mil metros sobre el nivel del mar.

Definitivamente estaría loco el que pensara que la eliminación del tenis en ciudades altas sería la solución porque de entrada se perdería la mayor población de jugadores activos en los programas de la FMT, quienes en cada torneo pagan una inscripción que va de los 350 a los 500 pesos.

Tenemos claro que en la mayoría de los torneos que se disputan a nivel mundial se juega a baja altitud, pero lo que tenemos que pensar es en él como hacer para que nuestros mejores exponentes aprendan a dominar la altura y el nivel del mar como sucedió en su momento con jugadores de la talla de Raúl Ramírez, quien venció en series de Copa Davis a Estados Unidos a nivel del mar en California como visitante y como local en el Centro Deportivo Chapultepec, esto sucedió en 1975 y se puede constatar en la página de Copa Davis: http://www.daviscup.com/en/home.aspx

Y para sostener este comentario solo basta con recordar el por qué se obtuvo en 1995 el último gran triunfo de México en Copa Davis y fue sobre España.

Luis Herrera y Leo Lavalle, quienes fueron los singlistas de esa serie aprovecharon el juego de fondo de Alberto Berasategui para atacarlo en la red sobre una carpeta, en la que, la pelota al picar agarró velocidad. Luis Herrera cerró la serie y fue cargado en hombros.

Otro caso interesante es el del austriaco  Thomas Muster ganador del Abierto Mexicano de Tenis en el Club Alemán de 1993 a 1996, acreditando 20 victorias consecutivas. Este jugador conquistó en 1995 el Abierto de Francia en condiciones completamente diferentes a las que prevalecen en la Ciudad de México.

Vale decir que en Austria como en Suiza también se juega en altura varios torneos,por ello cuando vino al Distrito Federal supo sacar ventaja a su condición de jugar versátil.

De entrada a los jugadores que se desarrollan en ciudades altas y en coincidencia de criterios con  tenistas que brillaron en diferentes épocas, lo que se les tiene que enseñar es a sacar bien, así como manejar una extensa gama de golpes y efectos para que tengan la capacidad de trabajar la jugada desde el fondo y cerrarla en la red. Cabe decir que en este tipo de juego entra el factor sorpresa, es decir, buscar el «ace» o aplicar el servicio y la volea, así mismo el desarrollo de la buena mano para tocar la pelota cuando sea necesario, pues la dejadita o un buen globo, son parte de este juego.

Los jugadores bien armados tendrán la capacidad de seguir una estrategia de juego dominando la altura de la red, en cuya parte más alta llega al 1.07 de altura y en la parte central 91.4. Y sobre todo las distancias en una cancha, cuyas líneas laterales alcanzan los 23 metros y 77 centímetros de largo.

Una vez formados los tenistas de altura con una estructura de juego apegada a su realidad para su desarrollo se puede echar mano de ciudades cercanas al Valle de México como Veracruz  para mejorar su capacidad de respuesta desde el fondo de la cancha, traducido a pasar un mayor número de pelotas por punto, apoyado por un excelente juego de piernas porque la tecnología de las raquetas ha provocado mayor rapidez en el circuito juvenil y profesional.

Aclaramos que no estamos diciendo que no se debe formar a un jugador a nivel del mar, sino él como se debe encaminar a los chamacos que no tienen otra posibilidad más que jugar en Jalisco, Puebla, Guanajuato, Querétaro, Distrito Federal o Estado de México.

Para lograr este objetivo se puede echar mano de buenos entrenadores de altura con buenos adiestradores a nivel del mar,

NOTA: Usted podrá estar o no de acuerdo con esta exposición, pero por lo menos es una propuesta.

NOTAS RELACIONADAS

Archivos
NORBERTO MANTIÑAN HABLÓ DE GIULIANA OLMOS

BABOLAT

TIPS DE FERNANDO DALLA FONTANA

RESPUESTA DEPORTIVA

RAÚL RAMÍREZ VIDEOS CON HISTORIA

TIPS DE ADULTOS Y MAS

RESPUESTA DEPORTIVA

RESPUESTA DEPORTIVA