GOLPE DE REVÉS

Alejandro Álvarez Zenith

El sistema que rige al tenis mexicano lleva más de 40 años. En ese lapso hemos visto pasar a todos presidentes y resulta interesante reconocer al dirigente que supo manejar con mayor grado de efectividad un esquema de operación cuadrado que depende de número de afiliados, clubes, asociaciones afiliadas y avales de torneos.

Bajo este contexto hay que dejar muy en claro que la FMT no forma jugadores, pues los que están al cargo de estos son los clubes, entrenadores, academias y promotores. Así ha sido desde que tenemos uso de la memoria.

Después de un minucioso análisis llegamos a la conclusión de que fue el Ingeniero Jesús Topete el presidente que mejor aprovecho el esquema federado para darle crecimiento al tenis con el soporte de dos personajes: Raúl Muñoz y Gastón Villegas.

Espero que Jesús no se sienta ofendido porque a estas alturas un servidor reconozca sus logros, porque no lo apoyamos cuando tuvo diferencias con los entonces vicepresidentes Villegas y Muñoz. Sería cobarde de nuestra parte no acentuar este punto, pues en ese momento consideramos con o sin razón que nueve años al frente de la institución fue demasiado y que era el tiempo de pasar la estafeta.

El primer acierto de Topete fue haber aprovechado el buen momento de varios jugadores con personalidad, tal es el caso de Pancho Maciel, Leo Lavalle, Jorge Lozano, Luis Herrera, Oliver Fernández, Oscar Ortiz, Alejandro Hernández. Otro fue el nombramiento como capitán a Raúl Ramírez.

Fortaleció la situación económica de la institución, dado que, asumió el mando con un fuerte déficit respaldado por Villegas y Muñoz.

Topete, le dio al club Alemán sus mejores años con series de Copa Davis y la sede del Abierto Mexicano de Tenis apoyado por Villegas y Muñoz, lo cual fue excelente en esa época.

Escogió a gente correcta para las capitanías de equipos nacionales, aunque nadie se salva de algunos errores. Le dio vida al circuito de futures, los cuales sustituyeron a los satélites. Abrió varios departamentos en el área técnica y sostuvo buenas relaciones con la CONADE.

Su interacción con la Federación Internacional fue amistosa, de tal forma que vino a México el presidente en turno Brian Tobin para el festejo de los 100 años del tenis mexicano.

Los campeonatos nacionales funcionaron desde ese entonces como los conocemos ahora, sin mayores cambios, pues en estados atractivos como Jalisco siguen siendo la sede los mismos clubes.

Tras haber cometido el error de no apoyar la solicitud de un wild card para un torneo grande solicitado por Ángel Gavaldón, Topete, logró convencer a Angélica Gavaldón de jugar por México Copa Federación después de haber llegado a los cuartos de final del Abierto de Australia.

Su relación con los medios más importantes de la radio, televisión, periódicos, hizo posible que el tenis fuera tema todos los días solo debajo del soccer. Topete salió más veces en publicaciones que los gobernadores.

La FMT en la gestión de Topete no fue productora de jugadores. Los jugadores surgieron de los torneos y se les dieron premios con el mismo concepto que se dan actualmente, a excepción del respaldo que se otorga a través del Fideicomiso del Tenis Mexicano.

LA HERENCIA MÁS IMPORTANTE

El presidente que dejó un activo a la FMT fue Francisco Maciel, dado que logró la construcción de un centro tenistico con nueve canchas y buen terreno en Chiapas. Para su desgracia los miembros del Consejo Directivo posteriores a su mandato no le dieron seguimiento a su esfuerzo. Recientemente el profesional Alejandro Bragado logró imponer un esquema de trabajo en esas instalaciones.

Otros presidentes en definitiva tuvieron aciertos, pero puntualizamos que en México los buenos jugadores surgieron de los torneos y desde la era de Raúl Ramírez el nivel ha sido de más a menos y eso se puede comprobar, pues no es lo mismo ser cuarto del ranking mundial que 50.

La falla del tenis mexicano que involucra a los presidentes federados se centra en la producción de jugadores de elite por diferentes factores que han estado fuera de su alcance.