**Logra el bicampeonato continental de manera individual y por parejas junto a Samantha Salas; Álvaro Sandoval gana plata

Toronto, Canadá, a 24 de julio de 2015.- La raquetbolista número uno del mundo, Paola Longoria, extendió su dominio en los Juegos Panamericanos al apoderarse este viernes de las preseas doradas en Toronto 2015 de manera individual y por parejas, al lado de Samantha Salas.

La deportista potosina refrendó exitosamente los títulos de ambas modalidades que consiguió hace cuatro año en Guadalajara, con lo que suma su quinta presea de primer lugar en justas continentales.

Longoria López enfrentó en el Centro de Exposiciones a la argentina María José Vargas, quien desde el primer punto exigió el máximo desempeño de la mexicana.

Con paso firme, la deportista mexicana Longoria López se impuso 15-12 y 15-9 a la sudamericana, en tanto que la ecuatoriana María Sotomayor y la norteamericana Rajsich compartieron el bronce.

“Estoy feliz, para mí es un honor y un orgullo portar estos colores, siempre lo hago con el corazón, el raquetbol mexicano es potencia, siempre salimos a darlo todo y este tipo de torneos son los que nos motivan”, dijo Longoria.

Más tarde, junto a Samantha Salas, aportaron la segunda presea del día, con triunfo en 33 minutos de juego sobre la pareja argentina de María Vargas y Veronique Guillemette; las mexicanas hicieron patente su dominio desde el primer set con puntos 15-3 y más tarde 15-4.

Al respecto, Salas destacó la forma física en que ambas disputan el certamen y aseguró que una clave importante para lograr este tipo de éxitos son los 10 años que llevan jugando juntas.

“Tenemos mucha coordinación, muy rápidas las dos y muy fuertes, sobre todo porque en algunos partidos nos fueron llevando con una ventaja de puntos, pero siempre supimos que íbamos a ganar”, dijo Salas.

Por su parte, Álvaro Beltrán se quedó a un paso del oro y sumó una plata al bronce con el que contaba en la modalidad de dobles junto a Javier Moreno, al caer en la final del torneo individual 15-11 y 15-10 ante el estadounidense Rocky Carson, quien de la misma forma repitió el resultado de hace cuatro años.

“Muy triste de no haber obtenido esa medalla de oro que le había prometido a mi familia, a mí y a Tijuana, no queda tiempo para lamentarse y sólo queda prepararse”, concluyó el tijuanense, quien en todo momento buscó opciones que le permitieran derrotar a Carson.

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