Pocos reconocen la importancia histórica dentro del tenis mexicano del gran Alfonso “Poncho” Ochoa.

Este personaje fue parte de la época gloriosa del Centro Deportivo Chapultepec y compañero de batalla de una serie de jugadores que fueron notables, pero que por cuestiones políticas fueron excluidos de representaciones nacionales.

Uno de ellos fue Poncho porque tan solo por ser el primer mexicano en protagonizar una semifinal de dobles varonil en Roland Garros es un logro grandioso que ha sido reservado para seis nacionales, me refiero a su compañero Toño Palafox,  Raúl Ramírez, Agustín Moreno, Leo Lavalle y Santiago González.

La actuación de Ochoa en la justa francesa cobra mayor importancia cuando se detecta en los libros de historia que solo dos parejas mexicanas fueron semifinalistas, pues Ramírez lo hizo con Brian Gottfried. Y González con Donald Young.

Ochoa por su grandeza por lo menos debió haber debutado en Copa Davis, pero es una factura que le quedo a deber el tenis mexicano… Esperamos que la justicia le llegue en otra vida en el caso de que la reencarnación sea verdadera.

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