En COMUDE Zapopan, no solo se enseña, se entrena y se compite. Hay momentos, como el de «Corre en Familia», donde el deporte se convierte en un lenguaje de amor, aprendizaje y unión.
Este emotivo evento permite ver a padres y madres tomarse de la mano con sus hijos, compartir el ritmo de un trote tranquilo y sembrar —sin decirlo— una semilla profunda: la del trabajo en equipo, la constancia y la alegría de convivir a través del movimiento. Es, sin duda, una experiencia que va más allá del ejercicio físico. Es una lección silenciosa que deja huella.

«Corre en Familia» no solo fomenta la actividad física: fortalece los lazos familiares en un entorno lúdico, accesible y humano. De hecho, uno de los momentos más conmovedores es cuando los pequeños aceleran el paso y desafían, entre risas, la resistencia de sus padres, invirtiendo los papeles y enseñando que el deporte también es una forma de crecer juntos.
Para los especialistas, hay una imagen especialmente poderosa: la del adolescente que corre al lado de mamá y papá. En esa etapa compleja y cambiante de la vida, el deporte puede convertirse en una brújula, una herramienta vital que guía hacia la salud, el bienestar emocional y el equilibrio en un mundo que a veces se siente incierto.
Este evento, que reunió a 2,600 participantes, forma parte del Serial Corramos Zapopan 2025, una estrategia que integra 13 etapas a lo largo del año con una clara misión: fomentar una cultura deportiva y comunitaria sólida. Esta política pública es impulsada por el presidente municipal Juan José Frangie y ejecutada con visión y sensibilidad por Alejandra Galindo Hernández, directora de COMUDE Zapopan.
En esta edición, Alba Guerrero Arriola fue comisionada para coordinar la logística y también liderar una noble labor de recaudación de productos para asistencia social, recordando que el deporte también puede ser vehículo de solidaridad.
Corre en Familia no es solo una carrera. Es un acto de amor colectivo que transforma una mañana de ejercicio en un recuerdo imborrable.