En el polvo rojo de Heilbronn, donde la tierra no perdona ni el titubeo ni el ego, el joven Rodrigo Pacheco Méndez —el zurdo de Yucatán, el chico que juega con la electricidad en la muñeca— se enfrenta al endurecido Sumit Nagal, ese gladiador indio que ya ha probado el sabor de los grandes estadios y no se deja impresionar por promesas ni apellidos nuevos dentro de los octavos de final del Neckarcup 2.0 / Heilbronn-Bad Rappenau, Alemania
El duelo se jugará mañana con grandes expectativas de Pacheco, único mexicano en llegar a los cuartos de final del Abierto Mexicano en cancha dura y con sede en Acapulco. Antes lo hicieron Oliver Fernández y Alejandro Hernández Juliá, pero en el Club Alemán de la Ciudad de Mexico en arcilla.
Además, Pacheco es uno de los tres top 10 junior ITF en los últimos 25 años, los otros fueron Bruno Echagaray y César Ramírez. Por lo expuesto se ratifica la importancia de Pacheco porque bajo estas condiciones no se ve cuando surja en la realidad mexicana un similar de la misma magnitud, aunque se aclara que hay tenistas que no brillaron de juveniles y de la nada se hacen presentes con buen ranking.